Nosotros

Presentacion del Monasterio y de la congregacion

Por XV siglos los benedictinos han hecho presencia en la historia de la Iglesia. Los ideales plasmados por San Benito en la Santa Regla han sido encomiados y alentados por la Iglesia como modelo de perfección en la vida monástica. Generalmente cuando surge una persecusión religiosa los primeros focos de ataque, de odio anticristiano, son los monasterios. Es por la sólidez doctrinal y las bases fuertes de la fe en que se hayan los cenobios por lo que so los primeros en sufrir la devastación revolucionaria como lo ha probado la historia: Reforma luterana, Revolución Francesas, persecuciones del siglo XIX y XX.

 

A raíz de la Revolución Francesa los benedictinos fueron dispersados  y diezmados en Europa, a inicios del siglo XIX la restauración monástica comienza gracias al apoyo de la Santa Sede y a hombres valerosos que inspirados por Dios retoman la Santa Regla. Entre estos monjes se encuentra Dom Próspero Gueranger, que funda la Abadía de Solems y restaura la liturgia y el Canto Gregoriano en Francia. Tambien en Francia Dios inspira a un santo sacerdote, el Padre Jean-Baptiste Muard a fundar la Abadía de Santa María de la Pierre que Vire,  de la cual nuestra fundación mexicana procede. Bajo la protección del Papa Beato Pío IX y las especiales bendiciones del Sagrado Corazón de Jesús, el cual es el verdadero maestro de novicios, los Beneditinos del Padre Muard apoyaron la restauración monástica del Siglo XIX y aún continuan viviendo, en silencio y fidelidad, la Regla de San Benito.

 

El nombre de la rama se llama ´Benedictinos del Sagrado Corazón y del Inmaculado Corazón de María´ pertenecientes a la Confederación de Subiaco.

 

En sintonía con la Regla de San Benito la vida gira en torno a la Oración, el estudio y al trabajo, todo en el silencio del claustro.

 

A raíz de la crisis de los años 60´s del siglo pasado un monasterio surge en Bedoin, Francia en fidelidad a la herencia multisecular benedictina. Posteriormente la fundación se mueve a Le Barroux, sede de la actual abadía de Santa María Magdalena con la aprobación de Mons. Marcel Lefebvre. Años despues se hace otra fundación en las cercanías de Nova Friburgo, Brasil: el Monasterio de la Santa Cruz. En 1988 tras las consagraciones episcopales Le Barroux rompe con el obispo benefactor, pero la fundación brasileña se mantiene fiel.

 

Posteriormente, en la misma línea de Brasil, nacen los monasterios de Nuestra Señora de Guadalupe en Silver City, New Mexico al sur de los Estados Unidos y el de Notre Dame de Bellaigue en Virlet, Francia.   Recientemente, ad experimentum, la Providencia ha guiado la fundación de un nuevo monasterio, en honor del Señor San José, en las cercanías de  Polotitlan, Mexico.