¿ES CATÓLICO EL “REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD” DE LUISA PICCARRETA?

¿ES CATÓLICO EL “REINO DE LA DIVINA VOLUNTAD” DE LUISA PICCARRETA?
¡No! Hay verdaderas herejías en los escritos de Luisa Piccarreta que explicaremos en seguida.
Herejías:
La primera y principal herejía es que viola claramente la noción católica de Revelación Divina y además el papel de la revelación privada en la Iglesia. Ella (Luisa) afirma claramente que lo que ha recibido es una “nueva revelación”, disponible únicamente a través de sus escritos. Esta herejía es sostenida, entre otros, por el Modernismo.
La segunda herejía se llama Monotelismo. Esta herejía fue presentada por el 3er Concilio de Constantinopla (680-681). La herejía propuso que en Cristo había en efecto una sola voluntad, la Divina Voluntad, y que la voluntad humana de Cristo estaba totalmente absorbida por la Divinidad. Esta “absorción” entonces no puede suceder. Es imposible que la voluntad de cualquier persona sea absorbida por la Divina Voluntad. Y eso es exactamente lo que Luisa enseña una y otra vez en sus “revelaciones”. Luisa enseña clara y repetidamente que cuando uno recibe este nuevo “Sacramento” de la Divina Voluntad, la voluntad humana deja de funcionar como tal, quedando solo la Divina Voluntad en nosotros. Repito, si esto ni siquiera pasa con Jesucristo, mucho menos pasará con nosotros. Es de fe que Nuestro Señor tiene dos voluntades, una divina y una humana.
La tercera herejía se llama Quietismo. Luisa sigue esta herejía enseñando la aniquilación interior, afirmando que por este medio se alcanza la santidad. Como consecuencia ella también afirma que nuestro libre albedrío no es responsable de nuestras acciones una vez que ésta se coloca en la Divina Voluntad.
Además, hay una condena formal de los libros de Luisa:
“El miércoles 13 de julio de 1938, en la Sesión General de la Suprema Congregación Sagrada del Santo Oficio, los Cardenales más Eminentes y Reverendos, preocupados por la defensa de la fe y la buena moral, siguiendo la recomendación anterior de los Reverendos Consultores, han CONDENADO y ordenado insertar en el Índice de libros prohibidos los siguientes trabajos escritos por Luisa Piccarreta y publicados por otros en diferentes momentos en varios lugares:
1. La Contemplación de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, junto con un Tratado sobre la Divina Voluntad.
2. El Reino de la Divina Voluntad.
3. La Reina del Cielo en el Reino de la Divina Voluntad.
El jueves siguiente, 14 de julio del mismo mes y año, Nuestro Santísimo Padre, Pío XI, Papa por la Divina Providencia, en la audiencia habitual que otorgó a los mas Excelentes y Reverendos Asesores del Santo Oficio, aprobó la decisión de los Eminentísimos Cardenales, y confirmó y ordenó su publicación” (Acta Apostolicae Sedis, 30 de agosto de 1938).
PRINCIPIOS CATÓLICOS PARA TENER EN CUENTA:
1.- La fe cristiana no puede aceptar “revelaciones” que pretendan superar o corregir la Revelación que efectivamente se cerró con la muerte del último Apóstol, San Juan Evangelista.
2- La enseñanza dada en cualquier revelación privada debe ser sometida a las Sagradas Escrituras y la Tradición para probarla.
3.- Jesucristo y los apóstoles nos dieron todo lo que necesitamos para nuestra salvación y santificación hacia la más alta perfección. Enseñanzas que han sido transmitidas fielmente por la Iglesia Católica.
EJEMPLOS DE ESTAS HEREJIAS EN LOS LIBROS DE LUISA:
1. Jesús a Luisa: “Deseo emitir un tercer FIAT ya que no puedo contener más mi Amor. Esto completará el trabajo que comencé. De lo contrario el trabajo tanto de la Creación como de la Redención quedaría incompleto.¨ (BH, pág. 119). Va en contra de los principios 1 y 2.
2. Jesús a Luisa: “No habrá ni antes ni después de ti, ninguna criatura hacia quién obligaré, por necesidad, la ayuda de mis ministros”.
COMENTARIO: Uno no puede ser obligado por necesidad a seguir una revelación privada. (Principio 1 y 2)
3. Jesús a Luisa: “Mi madre tiene supremacía sobre toda la Iglesia. He hecho lo mismo contigo … todo lo que te revelo acerca de mi Voluntad: los Bienes que contiene y cómo la criatura debe entrar en ella y cómo la bondad paterna quiere abrir otra era de gracia “. (BH pág.14)
COMENTARIO: Luisa afirma haber recibido un nuevo “depósito de fe” que es paralelo a la revelación dada a los apóstoles. Santo Tomás enseña lo contrario: “Hay un triple estado de la humanidad; el primero estaba bajo la Ley antigua; el segundo es el de la nueva Ley; el tercero no tendrá lugar en esta vida, sino en el Cielo … no debemos esperar un estado en el que el hombre posea la gracia del Espíritu Santo más perfectamente de lo que lo ha poseído hasta ahora “. (Summa I-II, 106).
Contra Santo Tomás está otra vez la “revelación” de Luisa por parte de “Jesús”: “Estas revelaciones con respecto a mi Voluntad serán como un bálsamo para curar las heridas producidas por la voluntad humana. Quien tenga el beneficio de este conocimiento sentirá el flujo de una nueva vida de luz, de gracia y fortaleza para cumplir mi Voluntad en todo … Mi hija, el Reino de mi Voluntad es invisible. En estos escritos he colocado luz, gracia y atracción superabundantes para hacer que mi reino sea victorioso. EN LA PROPORCION DE QUE ESTOS ESCRITOS SEAN CONOCIDOS, ellos librarán una dulce batalla contra la voluntad humana y ganarán “. (p.16, BH) (Contra los principios 1 y 3)
4. Jesús a Luisa: “Incluso ésta manera como te pido que ores no se encuentra en ningún otro” (p. 19, BH).
COMENTARIO: Aquí bastará que el Magisterio responda por nosotros: “Dejemos que la comprensión, el conocimiento y la sabiduría de los individuos como de todos, de un hombre como de toda la Iglesia, crezcan y progresen fuertemente con el paso de las edades y los siglos; pero tiene únicamente que ser en su propio género, es decir, en el mismo dogma, con el mismo sentido y la misma comprensión “. (DS 1800).
5. Jesús a Luisa: “El alma que hace mi Voluntad de acuerdo con la perfección que te enseñé … ella superará a todos los demás Santos … porque al permanecer en mi Voluntad, actuarán de manera divina, secreta y de manera extraordinaria” (BH, p 38).
COMENTARIO: Además de la herejía del Monotelismo y Quietismo que se encuentran es este texto, tengamos en cuenta que Luisa está diciendo que sin esta “revelación”, las enseñanzas y los sacramentos de la Iglesia, tal como han llegado a nosotros a través de las Sagradas Escrituras y la Tradición, son ineptas para llevarnos al nivel de santificación que Dios desea que tengamos ”. También contradice el principio # 3.
6. “Yo (Luisa), al oír esto, me dije: ‘Pronto dirá que Su Voluntad es más que la Comunión Sacramental misma’. Entonces Él inmediatamente agregó: “¡Correcto! ¡Correcto! Porque la comunión sacramental dura unos minutos. Es temporal, Mi Voluntad, por otro lado, es la Comunión perenne. ”(p.36 BH).
COMENTARIO: Esto es completamente imposible. ¡La Sagrada Comunión no puede compararse con la morada de Dios, por la Gracia Santificante,  en nuestras almas! La Sagrada Eucaristía es el mismo Dios que dura físicamente unos pocos minutos en nosotros, mientras que en nuestra unión con Dios ¡nosotros no dejamos de ser nosotros mismos! ¡NO somos aniquilados! Esta es la herejía Monotelista y la Quietista en todo su monstruoso tamaño. Aquí vemos de nuevo la voz de la antigua serpiente: “¡Seréis semejantes a Dios!” (Entendiendo tal como Él es en Su propia esencia).
7. Jesús a Luisa: “Ah, te repito y te confirmo que mi Voluntad es sacramento y supera todos los sacramentos juntos de una manera mucho más admirable, ya que no necesita la intervención de nadie ni nada material. El Sacramento de mi Voluntad se forma entre mi Voluntad y la voluntad de un alma. Cuando ambas voluntades se funden entre sí, forman el Sacramento. ”(P. 106, BH).
COMENTARIO: Esta declaración que describe la naturaleza de la unión entre la voluntad humana y la Divina no se puede decir ni siquiera de Cristo mismo. Decir que su voluntad humana se fundió o fusionó con su voluntad divina es herético.
8. “Cuando un alma actúa en mi Voluntad, su humanidad está, por así decirlo, suspendida. Entonces la Vida Divina de mi Amor toma su lugar y actúa ”. (p. 86, BH).
“Así es como el alma, hasta que es enterrada en mi Voluntad y muere completamente en Ella, se desintegra su voluntad en la Mía” (p. 28 BH).
COMENTARIOS: Es la herejía del Quietismo. Aniquilación de nosotros mismos cuando nos ponemos en manos de Dios. San Atanasio explica: “La voluntad humana no resistirá ni dudará sino que se someterá siempre a la omnipotente Voluntad Divina. Porque es necesario que la voluntad de la carne actúe, pero estando sujeta a la Voluntad divina “.
9. “Jesús me dijo: ‘Querida mía, mira cómo para el que vive en mi Querer no hay gracia que salga de mi Voluntad hacia todas las criaturas en el Cielo o en la tierra en la que él ( es decir, el que vive en la Divina Voluntad) no es el primero en participar. Esto es natural porque el que vive en la casa de su padre abunda en sus posesiones. Y si aquellos en el exterior reciben algo, es en virtud de aquél que vive dentro ”. (p.25 BH).
COMENTARIOS: Evidentemente para Luisa el ¡vivir en la Divina Voluntad es unirse a Nuestra Señora como Mediadora de todas las gracias! (??).
10.-Después de que su confesor le rechazó la Absolución, Luisa, sin embargo, recibió la Sagrada Comunión. Después de esa negativa ella nos dice que Jesús le dijo a ella que no se preocupara … “Porque una vez que una persona es liberada de su propia voluntad humana y entregada a mi Divina Voluntad, no hay necesidad de una absolución sacerdotal, ya que ésta te será dada por tu amoroso Jesús”. (BH, Vol. 16. 5 de noviembre de 1923)
COMENTARIOS: Excelente ejemplo de las herejías del Monotelismo y Quietismo. ¡Al hacer este acto de “abandono en la Divina Voluntad”, uno será justificado automáticamente sin necesidad de practicar la religión en absoluto!
CONCLUSIÓN:
La Divina Voluntad de Luisa Piccarreta es más que una herejía. Es una religión completamente nueva que tiene una mezcla de Protestantismo, Modernismo, Budismo, Monotelismo, y Quietismo. Estas herejías destruyen la responsabilidad humana con respecto a las propias acciones. Esta nueva religión “revela” la “fórmula mágica” para convertirse esencialmente en igual a Dios.
Nota 1.- BH = Traducida de la versión en inglés del libro:
“When the Divine Will Reign in souls, Book of Heaven: A selection of Passages. Luisa Piccarreta Center for the Divine Will. Jacksonville, FL. 1995.

IS LUISA PICCARRETA’S KINGDOM OF THE DIVINE WILL CATHOLIC?

 

No! There are real heresies in the writings of Luisa Piccarreta which we will explain. 

HERESIES:

The first principal heresy is that she clearly violate the Catholic notion of Divine Revelation and the role of private revelation in the Church. She (Luisa) clearly states that what she has received is a new revelation, available solely through her writings. This heresy is hold by the Modernists.

The second heresy is called Monothelitism. This heresy was comdemded by the 3rd Council of Constantinople (680). The heresy proposed that in Christ there was in effect only one will, the Divine Will, and that Christ’s human will was totally absorbed into the Divine. With a greater reason neither that could happen with any man’s will whatsoever. Impossible for anyone´s will to be absorbed into the Divine Will. And that is exactly what Luisa teaches again and again in her “revelations”. Luisa clearly and repeatedly teaches that when one receives this new ¨Sacrament¨ of the Divine Will the human will ceases to function as such remaining only the Divine Will in us. I repeat, this not even happen with Chist. He has 2 wills, one Divine and one human. 

The third heresy is called Quietism. Luisa follows this heresy by teaching interior annihilation, asserting that this is the means of attaining holiness. She is teaching that our free will is not responsable of our actions once it is placed into the Divine Will.

Besides, there is a formal condemnation of Luisa’s books:

¨On Wednesday, July 13, 1938, in the General Session of the Supreme Sacred Congregation of the Holy Office, the Most Eminent and Reverend Cardinals concerned with the defense of the faith and good morals, following the previous recommendation of the Reverend Consultors, have CONDEMNED and ordered inserted into the Index of forbidden books the following works written by Luisa Piccarreta and published by others at different times in several places:

1. The watch of the Passion of Our Lord Jesus Chist, with a Treatise on the Divine Will

2. In the kingdom of the Divine Will

3. The Queen of Heaven in the Kingdom of the Divine Will

The following Thursday, July 14 of the same month and year, Our Most Holy Father, Pius XI, Pope by Divine Providence, in the usual audience accorded the Most Excellent and Reverend Assessors of the Holy Office, approved the decision of the Most Eminent Cardinals that had been submitted to him, confirmed it, and ordered it published.¨ (Acta Apostolicae Sedis, t.30, August 31, 1938).

 

CATHOLIC PRINCIPLES TO KEEP IN MIND:

1.- Christian faith cannot accept ¨revelations¨ that claim to surpass or correct Revelation which was indeed closed down at the death of the last Apostle, St John the Evangelist.

2- The teaching given in any private revelation must be summited to Sacred Scriptures and Tradition in order to prove itself as something considered as catholic teaching.

3.- Everything we need for our salvation and sanctification to the highest perfection has been given to us by Jesus Christ and the apostles and handed down to us through the Catholic Church.

 

EXAMPLES OF HERESY IN LUISA’S BOOKS:

1. Jesus to Luisa: “I wish to emit the third FIAT, since I cannot contain my love any longer. This will complete the work that poured forth from me. Otherwise, the work of Creation as well as Redemption would remain incomplete.¨ (BH, p 119). Against principle 1,2 and 3.

2. Jesus to Luisa: ¨There will not be either before or after you, any creature for whom I will obligate through necessity assistance of my Ministers.¨

  COMMENT: One cannot be obligated through necessity to follow a private revelation. (Princ. 1)

3. Jesus to Luisa: ¨My Mother has supremacy over all the Church. In the same way I have done this with you… everything I reveal to you about my Will: The Goods that it contains and how the creature should enter into it and how the paternal kindness wants to open another era of grace”. (BH p.14)

  COMMENT: Luisa is claiming to have received a new ¨deposit¨ of faith which parallels the revelation given to the Apostles. St Thomas teaches de following: “There is a threefold state of mankind; the first was under the Old Law; the second is that of the New Law; the third will take place not in this life, but in Heaven… we are not to look forward to a state wherein man is to possess the grace of the Holy Ghost more perfectly than he has possessed it hitherto.” (Summa I-II, 106).

Against St Thomas there is again Luisa’s ‘revelation’ from “Jesus”: “These revelations regarding my Volition will be as a balm to heal the wounds produced by the human will. Whosoever has the benefit of this knowledge will feel the flow of a new life of light, of grace and strength to fulfill my Will in everything… My daughter, the Kingdom of my Will is invisible. In these writings I have placed superabundant light, grace and attraction to make my kingdom victorious. TO THE EXTEND THAT THESE WRITINGS BECOME KNOWN, they will wage a sweet battle against the human will and will win.” (p.16, BH)  (Against principles 1 and 3)

4. Jesus to Luisa: “Even the way I ask you to pray is not found in any other” (p 19, BH).

   COMMENT: Suffices the Magisterium to answer for us: “Let the understanding, the knowledge, and wisdom of individuals as of all, of one man as of the whole Church, grow and progress strongly with the passage of the ages and the centuries; but let it be solely in its own genus, namely in the same dogma, with the same sense and the same understanding.” (DS 1800).

                   

5. Jesus to Luisa: “The soul that does my Will according to the perfection that I teach you … she will surpass all the other Saints… because by remaining in my Will they act divinely, secretly and in a surpassing way” (BH, p 38).

   COMMENT: Besides the heresy of Monotheism and Quietism in this sentence. Take heed that Luisa is saying that without this “revelation” the teachings and Sacraments of the Church as they have come to us through Sacred Scriptures and Tradition are inept to bring us to the level of sanctification God desires us to have”. It contradicts also principle #3.

 

6. “I (Luisa), upon hearing this, said to myself: ‘Soon He will say that His Will is more than Sacramental Communion itself’. Then He immediately added: ‘Right! Right! Because Sacramental Communion lasts a few minutes. It is temporary, My Will, on the other hand, is perennial Communion.” (p.36 BH).

    COMMENT: This is completely impossible. Holy Communion cannot be compared to the indwelling of oneself spiritually in God! The Holy Eucharist is God Himself lasting physically few minutes in us, whereas on a mystical union of wills with God we always remain OURSELVES united with God through the bounds of charity! It is Monothelitism in all its monstrous size. It is again the voice of the serpent: “You shall be like unto God!” (understood as God as He is in His own essence).

 

7. Jesus to Luisa: “Ah, I repeat and I confirm to you that my Will is Sacrament and surpasses all the sacraments together in a way that is much more admirable, since it needs no one’s intervention nor anything material. The Sacrament of my Will is formed between my Will and the will of a soul. When both wills melt into each other they form the Sacrament.” (p. 106, BH).

   COMMENT: This statement describing the nature of the union between the human and the Divine Will cannot be said even of Christ Himself. To say that His human will was melted into, or was fused with, his Divine Will, is heretical.

 

8. “When a soul acts in my Will her humanity is, as it were, suspended. Then the Divine Life of my Love takes its place and acts”. (p. 86, BH). 

    “Thus the soul, until she is buried in my Will and dies completely in It, by disintegrating her volition in Mine” (p. 28. BH).

    COMMENTS: It is the heresy of Quietism. Annihilation of ourselves when placed in the hands of God. St Athanasius explains: “The human will following and not resisting or hesitating, but rather always submitting to His Divine and omnipotent Will. For it is necessary that the will of the flesh act, but that it be subject to the divine will”

 

9. “Jesus said to me (Luisa): ‘My dear one, look at how for the one who lives in my Volition there is no grace that goes forth from my Will toward all the creatures in Heaven or on earth in which he (i.e. the one who lives in the Divine Will) is not the first to take part. This is natural because he who lives in the house of his father abounds in his possessions. And if those on the outside receive anything, it is in virtue of him who lives inside.” (p.25 BH).

   COMMENTS: Evidently, to live in the Divine Will is to join Our Lady as Mediatrix of all graces!(??).

10.-After being refused Absolution from her confessor, Luisa nevertheless received Holy Communion (after that refusal). She tells us that Jesus said to her not to worry… “For once a person is relieved of his own human will and given over to my Divine Will, there is no need for priestly absolution, for it is given to you by your loving Jesus”. (BH, Vol. 16. Nov. 5, 1923)

   COMMENTS: Excellent example of the heresies of Monothelitism and Quietism. By doing this act of ¨trust¨ you shall be automatically saved without need of practicing your religion at all!!!

 

CONCLUSION:

     Luisa Piccarreta´s Divine Will is more than heresy. It is an entirely new religion that has a blend of Protestantism, Modernism, Buddhism, Monothelitism, and Quietism. These heresies destroy human responsability for one’s actions. This new religion gives the “formula” to become essencialy like unto God.

Note 1.- BH = When the Divine Will Reign in souls, Book of Heaven: A selection of Passages. Luisa Piccarreta Center for the Divine Will. Jacksonville, FL. 1995.

La cobardía es pecado

El cobarde no siempre se reconoce como tal, sino que trata de convencerse de que en realidad es “prudente” cuando no avanza; “tolerante” cuando NO RESISTE; “humilde” cuando somete de buena gana sus principios; “pacífico” cuando establece componendas con el enemigo. ¿Mera cuestión de terminología?…No: cuestión de fe, y de amor a Cristo Crucificado.

Santo Tomás trata este tema cuando se refiere a la pusilanimidad, que en nuestros tiempos de minimalismo teológico y moral –hijo dilecto del modernismo-, tal vez sea el vicio por antonomasia. Señala el Doctor Angélico:
“…Así como por la presunción uno sobrepasa la medida de su capacidad al pretender más de lo que puede, así también el pusilánime falla en esa medida de su capacidad al rehusar tender a lo que es proporcionado a sus posibilidades. Por tanto, la pusilanimidad es pecado, lo mismo que la presunción. De ahí que el siervo que enterró el dinero de su señor y no negoció con él por temor, surgido de la pusilanimidad, es castigado por su señor, como leemos en Mt 25, 14 ss y Lc 19, 12 ss.

(…) La pusilanimidad puede incluso provenir en algún modo de la soberbia; por ejemplo, si el pusilánime se aferra excesivamente a su parecer, y por eso cree que no puede hacer cosas de las que es capaz.

De ahí que se diga en Pr 26, 16: “El perezoso se cree prudente más que siete que sepan responder”. En efecto, nada impide que para unas cosas uno se sienta abatido y muy orgulloso respecto de otras.

(…)La pusilanimidad, según su propia especie, es pecado más grave que la presunción, ya que por ella el hombre se aparta del bien, lo cual es pésimo, según leemos en IV Ethic.

San Juan en el Apokalypsis, que es una profecía acerca de los últimos tiempos, añade a la lista de pecados otros dos que no están en San Pablo: “los mentirosos y los cobardes”. Lo cual parece indicar que en los últimos tiempos habrá un gran esfuerzo de mentira y de cobardía.
La cobardía en un cristiano es un pecado serio, porque es señal de poca fe en Cristo

Como testamento de su última cena, Jesús anuncia tribulaciones, pero invita a la confianza en su victoria, que adelanta la de los que lo aman: “No temáis, yo he vencido al mundo” (Jn.16,33). Y el apóstol Juan exhorta a su comunidad diciendo:“Os he escrito, jóvenes, porque sois fuertes y habéis vencido al maligno” (Jn 2,14)
.
La acedia, en efecto, aún en sus formas atenuadas de tibieza, ingratitud o indiferencia, es ya una parálisis y debilidad del amor y denota por lo tanto una débil adhesión al Bien, un miedo al sacrificio por amor, que conduce de antemano a la derrota en la lucha entre el bien y el mal, a sacrificar el amor al otro, en este caso a Dios, por el amor propio.

La cobardía procede de la debilidad del amor o de la falta de amor, o de inconstancia en el amor al punto de que se la pueda considerar como un nombre del desamor y hasta de la traición. Haber preferido sus intereses, el temor, el miedo a perjudicar sus bienes, lo hacen indigno de llevar en nombre de católico. Le sucede algo parecido a Esaú con la venta de su progenitura. Y al joven rico del evangelio cuyas riquezas le impiden atarse a Jesús.

A veces la caridad resulta demasiado cara. Permanecer en la caridad enfrenta al amigo de Dios una y otra vez al examen del precio que está dispuesto a pagar por mantenerse en esa amistad. La dilección no es sólo una elección inicial. Es una elección que se renueva. Siempre hay que estar vendiéndolo todo por la perla preciosa, vendiéndolo todo para comprar el campo del tesoro escondido. La fortaleza que nace de la caridad es la que hace posible seguir sacrificando siempre, cada vez con mayor alegría a medida que crece la amistad y el amor, cada vez con mayor decisión y facilidad.

En la historia de la Iglesia, San Cipriano discernía las causas profundas por la que algunos cristianos habían terminado negando a Cristo. No lo hicieron, discierne el santo obispo, por haber estado demasiado apegados a sus casas, sus bienes y sus intereses.  Una cadena de oro los retuvo. En no dejarla se puso de manifiesto que estaban ya minusvalorando el tesoro de la amistad con Dios. No hay que admirarse, concluye Cipriano, que llegado el momento negaran al que habían ya menos-preciado en su corazón.
Se comprende así, que la cobardía, en su sentido amplio de miedo a sacrificar, como vicio opuesto al amor antes que a la misma fortaleza, sea considerada, por el autor del Apocalipsis, como un pecado tan horrendo, que encabeza la lista de pecados que precipitan para siempre en el lago ardiente, y en la muerte segunda:
“Los COBARDES, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras, y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21,8).”

Invalidez en los nuevos Sacramentos

 Si analizamos Nueva Misa a la luz de la Teología Sacramental sana y sólida, y no averiada como esta viene, cojeando desde hace tiempo y mucho antes del Concilio Vaticano II, veremos que la supuesta validez dela Nueva Misa no resiste la consideración teológica, si nos atenemos a los principios dados por Santo Tomás de Aquino, quien lamentablemente se ve muchas veces mutilado hasta por aquellos que se tienen por sus discípulos, pero que no poseen la visión integral y profunda que nos deja el Angélico Doctor.

Con respecto a las cuatro condiciones, que si se cumplen garantizan la validez de un sacramento, tenemos que no hay problema con la materia, pues ésta consiste en el pan y el vino; con respecto al ministro, hay que hacer una doble consideración: de una parte los sacerdotes ordenados según la nueva fórmula de ordenación sacerdotal y de otra parte la consideración sobre la consagración episcopal de aquel que va a su vez a ordenar a los nuevos sacerdotes. Respecto a la ordenación sacerdotal, hay por lo menos una duda, ya que es más difícil tener una certeza de su invalidez, puesto que el cambio fue menor que el cambio que sufrió la consagración episcopal, como ya veremos.

El cambio consiste en dos palabras, la supresión del ut (a fin de, o de suerte que) suprime toda relación causal entre las dos frases y hace que la nueva forma no precise claramente que el ordenando recibe el oficio de segundo rango (el presbiterado) como resultado de la gracia que recibe; la otra palabra es la sustitución de hos por his. El acusativo de hos implica que eso que se da al ordenando le penetra y le transforma interiormente, en cambio, con his, eso que se da, permanece exterior al que lo recibe. Así la diferencia de significación es enorme pues se trata aquí del orden sacerdotal que comporta un carácter indeleble imprimido en el alma y esto no queda con el cambio claramente expresado.

Esto hace que haya por lo menos una duda, sino es que conlleva una invalidez y esto postula entonces la duda si es que no, hasta la misma invalidez.

Por el lado del obispo que ordena, el cambio de la fórmula de la consagración episcopal que recibe para después poder ordenar sacerdotes, es más evidente, pues el cambio ha sido total, quedando una sola partícula, un et (y), con lo cual quedó completamente modificada y cambiada la fórmula en su significación sacramental, lo cual hace que sea muy difícil probar y pretende sostener que cambiándose de modo prácticamente total, cómo se puede seguir pensando que la fórmula siga significando sacramentalmente lo mismo, ya que no queda ni una sola palabra esencial igual o que sea la misma; máxime que con mucho menos, el Papa León XIII declaró inválidas las órdenes impartidas por los anglicanos.

Fuera de la conjunción de coordinación et (y) que no representa un aspecto esencial en la fórmula, todas las otras palabras han sido cambiadas.

De este modo, siendo las consagraciones episcopales inválidas debido al cambio total de la fórmula, en consecuencia las órdenes sacerdotales que estos impartan también lo serán, por más que utilicen en el supuesto caso una fórmula sacramental válida, pues carecen del poder, no son ministros válidos.

Como se ve, lo del ministro no es como pretende Mons. Williamson, que para él es válido, incluso excluyendo toda duda, mientras que la duda se plantea ciertamente, de una parte, y se puede afirmar, que si bien por el lado de la ordenación son dudosos, por el lado del obispo no hay la menor duda de que son inválidos, a menos que se piense gratuita e ingenuamente, por ejemplo, que cambiando totalmente los planos de una casa o de un edificio, se siga pensando que es la misma casa o edificio el que se va a construir a pesar de la modificación.

Con respecto a la intención, tenemos que Mons. Lefebvre en el Breve Examen Crítico del Novus Ordo Missae, que fue redactado por el P. Guerard des Lauriers bajo la supervisión de Mons. Lefebvre quien lo hizo firmar luego por los cardenales Ottaviani y Bacci para darle una mayor relevancia y peso, se dice en la Nota 15, la más importante: “Las palabras de la Consagración, por el modo como se insertan en el contexto del Novus Ordo, pueden ser válidas por la eficacia subjetiva de la intención del ministro. Pero pueden no ser válidas como en cuanto que ya no son tales por la fuerza misma de las palabras, o más exactamente, por la virtud objetiva del modo de significar que tenían hasta ahora en la Misa, por lo cual, los sacerdotes en un futuro próximo no habrán sido instruidos conforme a la doctrina tradicional, quienes simplemente se fiaran del Novus Ordo con la intención de ‘hacer lo que hace la Iglesia’, ¿consagrarán en realidad válidamente? Es lícito dudar de ello”.

En esta nota se está manifestando que la fórmula de la consagración no contienen objetivamente en sus palabras, la significación de la intención de hacer lo que hace la Iglesia, es decir, carece de esta intención, no la tiene, pero que puede ser suplida por la intención subjetiva del sacerdote al consagrar y puede lo mismo que decía o pensaba el P. Meinvielle al decir que la nueva fórmula no llevaba al sacerdote a tener la intención de hacer lo que hace la Iglesia, mientras que la antigua fórmula, sí. Pero esto no es todo, sino el primer gran equívoco en la significación sacramental de la nueva fórmula, y esto postula un segundo y peor más grande equívoco en la significación sacramental que no ha sido contemplado en el Breve Examen Crítico.

Resulta que, si nos atenemos a la teología sacramental que dice que los sacramentos son signos que producen por la acción misma de lo realizado (ex operae operato) la gracia que significan, un sacramento y aquí no se trata ya de la gracia, sino de la Presencia Real y Personal del mismo Autor de la gracia, Nuestro Señor Jesucristo.

La sola equivocidad o equívoco en la significación, es inadmisible, pues equivale a su ineficacia o invalidez, pues no podría cumplir con la definición que dice que los sacramentos producen la gracia que significan, y como van a producir, si no significan la gracia de una manera unívoca y determinadamente. El solo equívoco desnaturaliza la significación de la gracia que debe de producirse, pues es evidente que no puede producir (causar) la gracia, si no la significa.

Es tan así, que este concepto lo encontramos en el Breve Examen Crítico, pero lamentablemente, sus autores no sacaron las consecuencias y conclusiones, pues en el fragor del combate, muchas veces se pierde la clarividencia intelectual y teológica; ya sabemos que la pasión ofusca el intelecto.

Así, en el Breve Examen Crítico dice: “… veremos cómo y con qué coherencia estos equívocos se introducen y se repiten en la fórmula misma de la Consagración y, en general, en todo el Novus Ordo”. Con esto sólo, sin ahondar más, queda el principio esbozado y evidenciado, de que un rito en la parte esencial, si es equívoco, no cumple la definición que la Iglesia exige de un sacramento, producir la gracia que significa, y la Misa con la doble consagración, es un sacrificio sacramental, o un sacramento sacrificial, tal y como Dom Vonier en su excelente libro, La Clef de la Doctrine Eucharistique, expone; libro que fue valorado por el P. Garrigou Lagrange.

Entonces queda claro que la definición general de los sacramentos exige que para que estos sean tales, produzcan, causen (con causalidad instrumental) ex operae operato, la gracia que significan, y va de suyo, que esta significación no puede ser aleatoria, ni ambigua, ni equívoca, sino que debe ser determinada, unívoca e inequívoca, de lo contrario no puede cumplir con su definición de producir la gracia que significa. Luego, como dice el Breve Examen Crítico, el equívoco no es, únicamente en el rito ceremonial, sino en la fórmula misma de la Consagración, esto es, en el rito esencial.

Si analizamos así la fórmula de la Nueva Misa, el equívoco en la significación de la intención, se produce por la añadidura de palabras del contexto que fueron integradas al texto de la fórmula, tales como: “Tomad y comed todos de él… Tomad y bebed todos de él”; y al final: “Que será entregado por vosotros”, “Haced esto en memoria mía”, que era parte del contexto, parte de la narración histórica y ahora es parte del texto de la nueva fórmula, y esto hace que toda la fórmula quede encapsulada dentro de todo el contexto narrativo, no siendo ya una acción o confección operativa, sino meramente un relato conmemorativo e histórico.

En el segundo gran equívoco que atinge, o incumbe no ya a la significación intencional (la intención), sino que afecta la significación causal o causativa de la fórmula sacramental en orden a la producción o causación de la gracia como sacramento que el rito esencial debe tener y si no lo tiene, no es susceptible de suplencia alguna de parte del ministro. Es decir, que si bien el primer equívoco podía ser suplido y debía de serlo y hacerlo el ministro para que la consagración fuera válida, aquí ya no se puede suplir, porque la exigencia de la causalidad que la fórmula de la consagración debe tener como sacramento, objetiva y realmente, por la fuerza misma de las palabras; es decir que si el rito esencial no tiene por la fuerza de las mismas palabras de la Consagración y por la virtud objetiva del modo de significar sacramental causativo que debe tener y por lo tanto no puede ser suplida bajo ningún aspecto por el ministro o sacerdote que dice la Misa.

Entonces, aquí como para todo docto en la materia, no caben ni equívocos ni dudas y por eso con todo el rigor y el peso teológico doctrinal, se puede y se debe afirmar como conclusión evidente quoad sapientes, es decir, para los entendidos o doctos en la materia, afirmar irrefutablemente o sin poderlo refutar, que la Nueva Misa, por este segundo equívoco, en su significación causal, es inválida.

Por eso, aparece en la Misa vernácula, y no en el texto en latín que prácticamente nadie dice, el cambio de pro multis (por muchos) por pro ómnibus (por todos), afecta la significación causativa, si nos atenemos a la teología sacramental de Santo Tomás sobre la Misa o Eucaristía, que al ser no un simple sacramento más, sino un sacramento sacrificial, debe de expresar no solamente con cosas, sino también con palabras, la realidad sacramental y sacrificial que hace a la Santa Misa, pues no basta la doble consagración que se realiza por separado para significar el sacrificio, sino que hacen también falta, formalmente, y no solo materialmente (la cosa, la res) el sacrificio. Por eso son como dice Santo Tomás, son esenciales o sustanciales todas las palabras de la consagración del vino y no solamente las primeras, como afirman la gran mayoría de los que dicen ser de la Escuela Tomista, pero que en realidad más que tomista son de la escuela que debería llamarse con más rigor, Cayetano – bañeciana; y por eso, Gonet, en este punto, en su Clypeus Theologiae Thomisticae reivindica a justo título, siguiendo a Santo Tomás de Aquino, que son necesarias todas las palabras de la consagración del vino para expresar, significar y producir, no solo la Transubstanciación sino también el Sacrificio, es decir, la Transubstanciación sacrificial, la Inmolación de Cristo en su Pasión y Muerte, derramando su Sangre en la Cruz, pues la doble consagración no se trata únicamente de la significación y causación de la Transubstanciación, sino además de la significación y causación del sacrificio, es decir, no sólo del Cuerpo y la Sangre de Cristo, sino del Cuerpo exangüe, muerto, separado del alma (y no del Cuerpo vivo), y de la Sangre derramada en la Cruz (y no de la Sangre que circula por las venas y arterias de Cristo vivo), sino de la Sangre derramada, aunque esté glorioso y vivo actualmente en el cielo y no muerto como en la Cruz, aunque por concomitancia, están en la Hostia consagrada, la Sangre, Alma y Divinidad, y en el Cáliz, están Cuerpo, Alma y Divinidad, debido a que por la virtud de las palabras de la consagración del pan, está sólo el Cuerpo, así como por el de la consagración del vino, está sólo la Sangre, nada más.

Vamos a citar algunos textos de Gonet sobre este asunto que nos transmiten el pensamiento y la doctrina de Santo Tomás de Aquino que están hoy muy olvidados aún en la Fraternidad San Pio X, siendo prácticamente ignorados en sus seminarios.

“La Eucaristía no sólo tiene razón de sacramento sino también de sacrificio, no sólo son de la esencia de la forma del cáliz estas palabras que significan la presencia de la sangre de Cristo bajo las especies, que pertenecen a la razón de sacramento, sino también estas que expresan la efusión de la sangre, por cuanto significan y declaran la naturaleza del sacrificio”. (Clypeus Theologiae Thomisticae, ed. Ludovicum Vives, Parisiis 1875, Tomo V, p.412).

“No es suficiente para que el efecto sacramental sea expresado sólo las cosas, sino que se requiere también que se exprese con palabras”. (Op. cit., Tomo V, p. 412).

“Luego, no satisface, para que sea expresado el sacrificio de la nueva ley, únicamente las cosas expresadas, si no que se requiere además la significación de las palabras, puesto que no es menos necesaria la significación del sacrificio que la del sacramento”. (Idem, Tomo V, p.412).

“Las palabras que expresan la conversión del vino en la sangre de Cristo, lo significan místicamente como separado del cuerpo, con esto todavía no se expresa suficientemente la naturaleza del sacrificio, porque aún la separación mística que separa la sangre del cuerpo en el altar, es de sí indiferente, para que sea por modo de comida y bebida tan sólo, o para que también lo sea como sacrificio; por consiguiente, para que lo sea también separado místicamente por modo de sacrificio, debe ser expresado por el término Effundetur, puesto que en la fórmula del cáliz, no hay otra palabra que pueda determinar la razón de sacrificio, aquella de la separación mística de la sangre del cuerpo; esta en realidad expresa perfectamente la verdad de la acción por la cual la víctima se inmola”. (Ibídem, Tomo V, p.412).

“La Eucaristía no consta únicamente de la razón de Sacramento, sino también de la razón de sacrificio; sin embargo, la naturaleza del sacrificio no se expresa sino por la efusión de la sangre, pues como enseña el Apóstol en Hebreos 9, el sacrificio se cumple y consuma con la efusión de la sangre”. (Ibíem, Tomo V. p.412).

“Por consiguiente, aquellas palabras, Qui pro vobis et pro multis effundetur, etc. son necesarias para expresar adecuada y perfectamente la naturaleza de la Eucaristía”. (Ibídem, Tomo V. p.412).

“Puesto que la Eucaristía no sólo tiene razón de sacramento sino también de sacrificio, de cuya razón es la inmolación de la víctima y la efusión de la sangre, para la esencia de la forma del cáliz no es suficiente las palabras que significan la conversión del vino en la sangre, sino también se requieren las otras que expresan su efusión”. (Ibídem, Tomo V, p.415).

“Para los que dicen que, al menos no son necesarias aquellas palabras, Pro vobis et pro multis, in remissionis peccatorum, puesto que el término Effundetur satisface la expresión de la naturaleza del sacrificio”. Se responde: “Si no se expresa en realidad el fin al cual se dirige la efusión, la razón del sacrificio no se expresa, pues se puede derramar simplemente la sangre y sin hacerlo por modo de sacrificio… para que signifique, que tal efusión futura sea por modo de sacrificio, se debe explicar que es para nuestro bien, sin lo cual la efusión es indiferente, para significar si lo es por modo de sacrificio o si lo es por modo de pura efusión”. (Ibídem, Tomo V, p.415).

Por todo lo dicho, la Nueva Misa es más que dudosa, es inválida, por falta de significación sacramental, al no significar la gracia que debe producirse (causar) por un doble motivo: primero, el texto narrativo introducido en la nueva fórmula; segundo, por el cambio de la fórmula que ahora es “por todos”. Además tenemos como consecuencia de la misma definición de la Nueva Misa, que no es un sacrificio sino un ágape conmemorativo; se suprimió el “mysterium fidei”, pues ya no tiene mayor sentido porque el significado que tiene, como lo hace ver Santo Tomás, es el de expresar la fe en la realidad de la sangre de Cristo allí presente, aunque ocultamente bajo las especies del vino, los accidentes, pero que constituye la realidad y verdad que hace al objeto de la fe; luego, el haberlo quitado, denota que ya ese objeto de la fe de esa realidad de la presencia real y verdadera de la sangre de Cristo en el sacramento, ya no existe. Y esto en consonancia con la nueva definición de la Misa como cena o sinaxis; por eso el Mysterium Fidei, estaba de más, ya no tiene razón de ser; máxime si tenemos presente, como lo manifiesta Santo Tomás de Aquino, en la Suma Teológica, III Pars, q.78, a.3, ad.9, que viene directamente de Nuestro Señor, y habiéndola recibido la Iglesia, por medio de los Apóstoles.

Si bien, la significación narrativa histórica de la nueva fórmula la invalida, puede no obstante ser suplida, por la intención subjetiva del Ministro, pero la significación causativa de esta nueva fórmula, al poner “por todos” en vez de “por muchos”, la hace inválida, porque la fórmula de la consagración del vino debe significar y causar doblemente, tanto la Transubstanciación, como el Sacrificio.

Este es el motivo por el cual son necesarias todas las palabras y no únicamente las primeras en la consagración del vino como se viene enseñando deficientemente con una teología que se dice tomista pero que en realidad no lo es, pues esta teología es más Cayetano-bañeciana que de Santo Tomás.

 

Rev.P Basilio

 

 

The New Sacraments

The minister who confers a Sacrament must have the intention of doing that which the Church and Christ intends (and do not what the false Church of Vaticano II intends or what the masons intend). And to do so in a right manner, the minister must use a Catholic RITE which Indeed was given by Christ for that purpose and therefore is indeed capable of signifying CLEARLY the Grace that the visible sign produces.

Begining with, let us remember the comdenation of the council of Trent (Canon 11):
“If anyone says that in ministers, when they effect and confer the sacraments, there he does not requiere at least the intention of doing what the Church does, let him be Anathema.”

Moreover, in whatever “fórmula” or sacramental change of the true Sacraments, if it does not reflect the intention that Christ had when He created it, this very fact alone makes that modified Sacrament invalid.

The meaning of any sacramental form must be a determinated one, it must be unequivocal, that is, it must be exclusive and univocal. By its very essence it cannot be at all equivocal, unclear, or ambiguous.

By its very definition a Sacrament is a sensible sign producing the grace signified. If the words used for this signification are ambiguous, it would therefore be obvious that in such a case Grace would not be granted because it is NOT signified. Therefore the Sacrament would be invalid.

In the especific case of the
New Mass and of the New RITE of priesly ordenation the “grace” signified is ambiguous and therefore incapable of producing Grace. Those New rites moreover, preecisely because the ambiguity, they are incapable of being faithful at the necessity of having the intention of doing what the Church and Christ does. Based upon this solid principles, we can safely conclude that these “New” rites by themselves are invalid.

Therefore one cannot accept Sacraments from a “priest” that was ordained with the New RITE of ordenation, in the same way one cannot accept the New Mass from the hands of a valid priest.

Santa Rita de Casia

IMG-20190521-WA0022
Santa Rita de Casia
22 de mayo Siglo XV

Santa Rita (Rita La Abogada de Imposibles), religiosa, que, casada con un hombre violento, toleró pacientemente sus crueldades reconciliándolo con Dios, y al morir su marido y sus hijos ingresó en el monasterio de la Orden de San Agustín en Casia, de la Umbría, en Italia, dando a todos un ejemplo sublime de paciencia y compunción (c. 1457).
Matrimonio

Sus padres, sin haber aprendido a leer o escribir, enseñaron a Rita desde niña todo acerca de Jesús, la Virgen María y los más conocidos santos. Rita, al igual que Santa Catalina de Siena nunca fue a la escuela a aprender a escribir o a leer. Santa Catalina le fue dada la gracia de leer milagrosamente por nuestro Señor Jesucristo, para santa Rita su único libro era el Crucifijo.

Ella quería ser religiosa toda su vida, pero sus padres, Antonio y Amata, avanzados ya en edad, escogieron para ella un esposo, Paolo Ferdinando, lo cual no fue una decisión muy sabia. Pero Rita obedeció. Quiso Dios así darnos en ella el ejemplo de una admirable esposa, llena de virtud, aun en las mas difíciles circunstancias.

Después del matrimonio, su esposo demostró ser bebedor, mujeriego y abusador. Rita le fue fiel durante toda su vida de casada. Encontró su fortaleza en Jesucristo, en una vida de oración, sufrimiento y silencio. Tuvieron dos gemelos, los cuales sacaron el temperamento del padre. Rita se preocupó y oró por ellos.

Después de veinte años de matrimonio y oración por parte de Rita, el esposo se convirtió, le pidió perdón y le prometio cambiar su forma de ser. Rita perdona y el deja su antigua vida de pecado y pasaba el tiempo con Rita en los caminos de Dios. Esto no duró mucho, porque mientras su esposo se había reformado, no fue así con sus antiguos amigos y enemigos. Una noche Paolo no fue a la casa. Antes de su conversión esto no hubiera sido extraño, pero en el Paolo reformado esto no era normal. Rita sabía que algo había ocurrido. Al día siguiente, lo encontraron asesinado.

Su pena fue aumentada cuando sus dos hijos, que ya eran mayores, juraron vengar la muerte de su padre. Las súplicas no lograban disuadirlos. Fue entonces que Santa Rita, comprendiendo que mas vale salvar el alma que vivir mucho tiempo, rogó al Señor que salvara las almas de sus dos hijos y que tomara sus vidas antes de que se perdieran para la eternidad por cometer un pecado mortal. El Señor respondió a sus oraciones. Los dos padecieron una enfermedad fatal. Durante el tiempo de enfermedad, la madre les habló dulcemente del amor y el perdón. Antes de morir lograron perdonar a los asesinos de su padre. Rita estuvo convencida de que ellos estaban con su padre en el cielo.
Entra en la Vida Religiosa

Al quedar sola no se deja vencer por la tristeza y el sufrimiento. Santa Rita quiso entrar con las hermanas Agustinas, pero no era fácil lograrlo. No querían una mujer que había estado casada. La muerte violenta de su esposo dejó una sombra de duda. Ella se volvió de nuevo a Jesús en oración.  Ocurrió entonces un milagro. Una noche, mientras Rita dormía profundamente, oyó que la llamaban ¡Rita, Rita, Rita! esto ocurrió tres veces, a la tercera vez Rita abrió la puerta y allí estaban San Agustín, San Nicolás de Tolentino y San Juan el Bautista del cual ella había sido devota desde muy niña. Ellos le pidieron que los siguieran. Después de correr por las calles de Roccaporena, en el pico del Scoglio, donde Rita siempre iba a orar sintió que la subían en el aire y la empujaban suavemente hacia Cascia. Se encontró arriba del Monasterio de Santa María Magdalena en Cascia. Entonces cayo en éxtasis. Cuando salió del éxtasis se encontró dentro del Monasterio, ante aquel milagro las monjas Agustinas no pudieron ya negarle entrada.  Es admitida y hace la profesión ese mismo año de 1417, y allí pasa 40 años de consagración a Dios.

Más Pruebas

Durante su primer año, Rita fue puesta a prueba no solamente por sus superioras, sino por el  mismo Señor. Le fue dado el pasaje de la Escritura del joven rico para que meditara. Ella sentía en su corazón las palabras, ¡Si quieres ser perfecta!

Un día Rita fue puesta a prueba por su Madre Superiora. Como un acto de obediencia, Rita fue ordenada a regar cada día una planta muerta. Rita lo hizo obedientemente y de buena manera. Una mañana la planta se había convertido en una vid floreciente y dio uvas que se usaron para el vino sacramental. Hasta este día sigue dando uvas.
Amor a la Pasión de Cristo

Rita meditaba muchas horas en la Pasión de Cristo, meditaba en los insultos, los rechazos, las ingratitudes que sufrió en su camino al Calvario

Durante la Cuaresma del año 1443 fue a Cascia un predicador llamado Santiago de Monte Brandone, quién dio un sermón sobre la Pasión de Nuestro Señor que tocó tanto a Rita que a su retorno al monasterio le pidió fervientemente al Señor ser participe de sus sufrimientos en la Cruz. Recibió las estigmas y las marcas de la Corona de Espinas en su cabeza. A la mayoría de los santos que han recibido este don este don exuden una fragancia celestial. Las llagas de Santa Rita, sin embargo exudían olor a podrido, por lo que debía alejarse de la gente.

Por 15 años vivió sola, lejos de sus hermanas monjas. El Señor le dio una tregua cuando quiso ir a Roma para el primer Año Santo. Jesús removió la estigma de su cabeza durante el tiempo que duró la peregrinación. Tan pronto como llegó de nuevo a casa la estigma volvió a aparecer y teniéndose que aislar de nuevo.

En su vida tuvo muchas llamadas pero ante todo fue una madre tanto física como espiritualmente. Cuando estaba en el lecho de muerte, le pidió al Señor que le diera una señal para saber que sus hijos estaban en el cielo. A mediados de invierno recibió una rosa del jardín cerca de su casa en Roccaporena. Pidió una segunda señal. Esta vez recibió un higo del jardín de su casa en Roccaporena, al final del invierno.

Los últimos años de su vida fueron de expiación.  Una enfermedad grave y dolorosa la tuvo inmóvil sobre su humilde cama de paja durante cuatro años.  Ella observó como su cuerpo se consumía con paz y confianza en Dios.
Santa Rita de Cascia
Fiesta: 22 de mayo
1381-1457

Ver también: Milagro Eucarístico de Cascia.

La santa de lo imposible. Fue una hija obediente, esposa fiel, esposa maltratada, madre, viuda, religiosa, estigmatizada y santa incorrupta. Santa Rita lo experimentó todo pero llegó a la santidad porque en su corazón reinaba Jesucristo.

Nació en Mayo del año 1381, un año después de la muerte de Santa Catalina de Siena. La casa natal de Sta. Rita está cerca del pueblito de Cascia, entre las montañas, a unas 40 millas de Asís, en la Umbría, región del centro de Italia que quizás más santos ha dado a la Iglesia (S. Benito, Sta. Escolástica, S. Francisco, Sta. Clara, Sta. Angela, S. Gabriel, Sta. Clara de Montefalco, S. Valentín y muchísimos más).

Su vida comenzó en tiempo de guerras, terremotos, conquistas y rebeliones. Países invadían a países, ciudades atacaban a ciudades cercanas, vecinos se peleaban con los vecinos, hermano contra hermano. Los problemas del mundo parecían mas grandes que lo que la política y los gobiernos pudieran resolver.

Nacida de devotos padres, Antonio Mancini y Amata Ferri a los que se conocía como los “Pacificadores de Jesucristo”, pues los llamaban para apaciguar peleas entre vecinos. Ellos no necesitaban discursos poderosos ni discusiones diplomáticas, solo necesitaban el Santo Nombre de Jesús, su perdón hacia los que lo crucificaron y la paz que trajo al corazón del hombre. Sabían que solo así se pueden apaciguar las almas.

La abejas

Parecía que desde el primer momento de su nacimiento Dios tenía designios especiales para Rita. Según una tradición, desde que era bebé, mientras dormía en una cesta, abejas blancas se agrupaban sobre su boca, depositando en ella la dulce miel sin hacerle daño y sin que la niña llorara para alertar a sus padres. Uno de los campesinos, viendo lo que ocurría trató de dispersar las abejas con su brazo herido. Su brazo se sano inmediatamente.

Después de 200 años de la muerte de Santa Rita, algo extraño ocurrió en el monasterio de Cascia. Las abejas blancas surgían de las paredes del monasterio durante Semana Santa de cada año y permanecían hasta la fiesta de Santa Rita, el 22 de Mayo, cuando retornaban a la inactividad hasta la Semana Santa del próximo año. El Papa Urbano VIII, sabiendo lo de las misteriosas abejas pidió que una de ellas le fuera llevada a Roma. Después de un cuidadoso examen, le ató un hilo de seda y la dejó libre. Esta se descubrió mas tarde en su nido en el monasterio de Cascia, a 138 kilómetros de distancia. Los huecos en la pared, donde las abejas tradicionalmente permanecen hasta el siguiente año, pueden ser vistos claramente por los peregrinos que llegan hoy al Monasterio.
Las Rosas de Santa Rita

Durante la enfermedad, a petición suya, le presentaron algunas rosas que habían brotado de manera prodigiosa en el frío invierno en su huertecito de Rocaporena.   Ella las aceptó sonriente como don de Dios.

Muerte de la santa

Santa Rita recorrió el camino de la perfección, la vía purgativa, la iluminativa y unitiva. Conoció el sufrimiento y en todo creció en caridad y confianza en Dios.   El crucifijo es su mejor maestro.  Es en almas puras como la de ella que Dios puede hacer portentos sin que por ello se desenfrenen y caigan en el orgullo espiritual.   Al morir la celda se ilumina y las campanas tañen solas por el gozo de un alma que entra al cielo.

Su muerte, acaecida en 1457, fue su triunfo. La herida del estigma desapareció y en lugar apareció una mancha roja como un rubí, la cual tenía una deliciosa fragancia. Debía haber sido velada en el convento, pero por la muchedumbre tan grande se necesitó la iglesia. Permaneció allí y la fragancia nunca desapareció. Por eso, nunca la enterraron. El ataúd de madera que tenía originalmente fue reemplazado por uno de cristal y ha estado expuesta para veneración de los fieles desde entonces.  Multitudes todavía acuden en peregrinación a honrar a la santa y pedir su intercesión ante su cuerpo que permanece incorrupto.

León XIII la canonizó en 1900.

PROMESAS DEL SANTO ROSARIO

Las 15 promesas del Rosario
Reveladas por la Santísima Virgen
al Beato Alano de la Roche

1.El que me sirva rezando diariamente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.

2.Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.

3.El Rosario será un fortísimo escudo de defensa contra el infierno, destruirá los vicios, librará de los pecados y exterminará las herejías.

4.El Rosario hará germinar las virtudes y también hará que sus devotos obtengan la misericordia divina; sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo por el amor de Dios y los elevará a desear las cosas celestiales y eternas. ¡Cuántas almas por este medio se santificarán!

5.El alma que se encomiende por el Rosario no perecerá.

6. El que con devoción rezare mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada; se convertirá si es pecador, perseverará en la gracia si es justo; y en todo caso será admitido a la vida eterna.

7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los auxilios de la Iglesia.

8. Quiero que todos los devotos de mi Rosario tenga en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia, y sean partícipes de los méritos de los bienaventurados.

9.Libraré pronto del Purgatorio a las almas devotas del Rosario.

10. Los hijos verdaderos de mi Rosario gozarán en el cielo una gloria singular.

11.Todo lo que me pidan lo alcanzarán por medio del Rosario.

12. Socorreré en todas sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.

13. Todos los que recen el Rosario tendrán por hermanos en la vida y en la muerte a los bienaventurados del cielo.

14. Los que rezan mi Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.

15. La devoción al santo Rosario es una señal manifiesta de predestinación a la gloria.

Reglas para permanecer católico

 

Regla #1: Nunca dejar de estudiar TODOS LOS DIAS la doctrina tradicional de la Iglesia Católica.

Regla # 2: Nunca, jamás confíes en nada que salga de la Roma modernista.
El cardenal Ciappi, teólogo papal de cinco papas consecutivos, dijo que, en el Tercer Secreto, la Gran Apostasía en la Iglesia comienza en la parte superior.
Ejemplo: en el Motu Proprio del 2007. La misa tridentina y el Novus Ordo se pusieron al mismo nivel para corromper la misa tridentina al mezclar los dos. Hoy en día los católicos tienen que recorrer una buena distancia para encontrar una misa tridentina sin mezcla en la doctrina o en la liturgia. Si el papa tomara en serio el uso de la misa tridentina, ¿no podría él mismo comenzar a decirla?
Nuestra Señora predijo esta corrupción en Roma como la Abominación Desoladora y la desorientación diabólica. Ella ofreció la solución: la consagración de Rusia a su Corazón Inmaculado. Hasta que el Papa y los obispos del mundo renuncien al modernismo y consagren Rusia a su Corazón Inmaculado, no deben confiar en nada que salga de la Roma modernista. Roma ha estado bajo ataque durante muchos siglos, pero durante el Concilio [Vaticano II] se rindió por completo.

Regla # 3: estar en guardia contra el compromiso y el gradualismo, dos de las armas favoritas del diablo, además del orgullo.
Esto es especialmente cierto para el sacerdote y para el padre, que es el jefe de la familia. Ellos tienen la mayor responsabilidad. Es importante estar atento a cualquier signo de compromiso, generalmente seguido de un gradualismo (independientemente de la fuerte presión social). Al igual que las películas, la televisión, la música, el vestido de las mujeres, asistir a la misa de sacerdotes comprometiendo la fe, y seguir grupos liberales como la FSSPX etc. Ceder una “pulgada” en estas áreas hará que los niños se tomen una “milla” y se sentirán justificados.
Una vez que se establece el compromiso, es muy difícil volver al lugar donde comenzó y debería estar. La próxima generación tomará nota y llevará el asunto más al “sur”. Sí, tenemos mucha responsabilidad hacia la formación de nuestros hijos y de las futuras generaciones. Seremos juzgados en consecuencia por lo que dejemos de hacer en esta dirección. Nunca se debe ir a la pendiente resbaladiza que contenga liberalismo o modernismo que puede encontrarse tanto en organizaciones como en personas, evitar asociarse con ellos.

Regla # 4: orar, orar y orar un poco más, especialmente el rosario familiar mañana y noche.

Regla # 5: No caer en la trampa del “camino fácil” de la obediencia ciega hacia los obispos y sacerdotes. Recordando que “el que no está con Cristo está contra Él”.